Palabras decoradas con leyes
pinceladas de tristeza,
quiero aquí retratar;
busco un consuelo para tu ausencia.
Intento encontrar un remedio
que iguale tu presencia,
mas en vano caigo en picado,
en la cruel realidad
de saber que tengo
el corazón enamorado,
de un amor lejano.
Mi tristeza comienza en mis ojos
que quisieron mirarte eternamente
y deben conformarse,
con hacerlo cuando la distancia nos deje.
Saturada me siento,
de tanta impotencia,
apática me he vuelto
recordando los bordes de la indiferencia.
Pasada de dolor me siento,
frustrada y encadenada,
al recuerdo de mi mente que
guarda de ti en cada encuentro.
Es amor lo que llevo dentro,
pero mi amor lo marca el tiempo.
Reloj, que das la hora del encuentro.
Reloj, que marcas la hora de la despedida.
Sabio y curandero tiempo,
eres tan rápido cuando
quiero que seas lento,
amor mio no temas que
en noches como esta
se acentúa mi necesidad
de tenerte tan cerca...







