viernes, 22 de junio de 2012

"Pinceladas de tristeza" por Zave


Palabras decoradas con leyes
pinceladas de tristeza,
quiero aquí retratar;
busco un consuelo para tu ausencia.

Intento encontrar un remedio
que iguale tu presencia,
mas en vano caigo en picado,
en la cruel realidad 
de saber que tengo 
el corazón enamorado,
de un amor lejano.

Mi tristeza comienza en mis ojos 
que quisieron mirarte eternamente
y deben conformarse,
con hacerlo cuando la distancia nos deje.

Saturada me siento,
de tanta impotencia,
apática me he vuelto
recordando los bordes de la indiferencia.

Pasada de dolor me siento,
frustrada y encadenada,
al recuerdo de mi mente que
guarda de ti en cada encuentro.

Es amor lo que llevo dentro,
pero mi amor lo marca el tiempo.
Reloj, que das la hora del encuentro.
Reloj, que marcas la hora de la despedida.

Sabio y curandero tiempo, 
eres tan rápido cuando 
quiero que seas lento,
amor mio no temas que
en noches como esta
se acentúa mi necesidad
de tenerte tan cerca...

jueves, 14 de junio de 2012

Aquellos que callaban


Hay palabras que son pronunciadas con rabia por aquellos que callaban.
Viendo su vida sentenciada a la catástrofe se levantan de su sitio en el camino.
Alzan la mirada para ver más allá de sus propios pies.
Y saliéndose del círculo son tachados de ilusos.

Ellos piensan “Podrán quitarnos todo, podremos quedarnos desnudos ante el mundo, pero hay algo que siempre conservaremos, el poder de la verdad”

Y siguen intentando abrir salidas entre montañas de ignorancia y silencio.
Para que al final de igual, la mano del poder aplasta a todo aquel que habla de más.

martes, 12 de junio de 2012

Un cielo gris


Las nubes se tornaban grises.
El viento se había calmado, y todo quedó en silencio.
Unas pocas personas caminaban por la calle.
No se daban cuenta de que eran observados.

Pequeñas gotas empezaron a caer.
Tan minúsculas.
Tan frías.
Tan únicas.

Él sabía que esa gente no pensaba.
No pensaba en que el agua que ahora rozaba su piel había bañado desde el principio de los tiempos a millones de personas, a millones de animales, a millones de objetos de los que jamás sabrán su existencia.
Caminaban pensando en sus problemas.
No se paraban a ver que sucedía a su alrededor.

El silencio se rompió con el primer trueno.
Ahora llovía reciamente.

La gente ya no caminaba tranquila, ese trueno les había devuelto al mundo.
Se abrochaban los abrigos; algunos, previsores, sacaban los paraguas.

Y el primer rayo iluminó el cielo.
Ya no quedaba nadie en la calle, nadie excepto una niña.
Lloraba desconsoladamente, el agua había calado sus pequeñas ropas.
Parecía que se había perdido.
Una mujer gruesa daba zancadas hacía la niña.
Era su madre, enfadada la regañaba.
La niña seguía llorando.
Y con el segundo rayo las dos desaparecieron.

Ahora si quedaba la calle vacía.
Empapada por agua tan antigua como el mundo.
Iluminada por rayos.
Sonorizada con truenos.
Y observada desde una ventana.
Observada por alguien del que jamás sabrán su nombre.

jueves, 7 de junio de 2012

Gato - Tinta China


Gato


Silencioso e invisible caminas entre las sombras.
La luna te hace pantera.
Vigilas sin ser visto.
Acechas a nuestros pies,
víctimas de tus juegos.
Dulces sonidos salen de tu garganta,
iluminan al hombre más desdichado.
Te paseas con ágiles movimientos,
obras maestras de la naturaleza.
La soledad, tu compañera.
Te buscamos en vano,
pues tú no atiendes a reglas.
Como dioses nos gobiernas,
y nosotros ajenos a esto obedecemos.
Dueño de ti mismo.
Dueño del mundo.

domingo, 3 de junio de 2012

Una historia de cada día


El Sol aun no había despertado.
El mar brillaba con la luz de las estrellas.
Junto con 40 compañeros más se subió a la barca.
En sus ojos se podía adivinar esperanza.
Esperanza de nuevas oportunidades.
Todos sus ahorros se los había gastado en ese viaje.
Un viaje que le proporcionaría una nueva vida.

Un aire de miedo y nerviosismo envolvía a aquella gente.
Fueron las horas más largas de sus vidas.

La fuerza y rebeldía, que había caracterizado a todos los jóvenes de este mundo,
le empujaban a realizar esta travesía.
Quería encontrar un mundo mejor, en el pudiera vivir en paz.
Llegaron a la playa.
Y en el instante en que puso un pie en la arena un viento fresco le golpeó en la cara.
Un viento que olía a futuro y vida.


Y si...


¿Y si mañana el viento no soplara?
¿Y si mañana el agua se evaporara?
¿Y si mañana la luz se apagara?
¿Y si mañana el cielo se quebrara?
¿Y si mañana el ruido callara?
¿Y si mañana ya nadie te amara?
Si todo esto pasara mañana, ¿Que harías hoy para remediarlo?
Lo más probable es nada, solo dejar que el alma se apagara.



sábado, 2 de junio de 2012

La Luna


La Luna.
La Luna que enamora a millones de personas.
Esa Luna solitaria, compañera de los desvelados.
Reina de los cielos nocturnos.
Majestuosa brilla sobre nuestras cabezas.
Lo que no pensamos al ver esa grandeza es que es el Sol la que la hace tan bella.
Iluminándola con su luz.
La Luna, sin el Sol, no enamoraría.
No sería compañera
No reinaría los cielos de la noche.
Sería un simple astro sin vida.
Una esfera apagada.
Sería nada.