miércoles, 30 de mayo de 2012

Vemos...


Vemos pasar a la gente como si fueran sombras.
Y sentados, enfrente de todo ese caos de ir y venir,
pensamos si algún día una de aquellas personas será
importante en nuestra vida.


El Pájaro


El pájaro se posó suavemente sobre la rama que yacía en el suelo.
Las plumas negras le brillaban a la luz del alba.
Eran las 6:30.
Sus ojos buscaban algo.
Buscaban aquel objeto brillante que había encontrado el día anterior.
Los faroles de la calle empezaban a apagarse.
Removió la hierba con el pico.
Rascaba con las patas entre las grandes raíces del árbol que se encontraba enfrente de él.
No desistía en su búsqueda.
Agitaba las alas.
Graznaba por la desesperación de no poder encontrar aquel preciado objeto.
Con el último rayo de luz voló otra vez a su nido.
Se dio cuenta de que había perdido su tiempo en algo que no valía la pena.
En algo que no le daría la felicidad.
Y con el primer rayo de luna se olvido de aquello que antes hubiera dado la vida por encontrarlo.



lunes, 28 de mayo de 2012

Con el tiempo - Jorge Luis Borges


Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma, que el amor no significa acostarse y una relación no significa seguridad.
Y uno empieza a aprender que los besos no son contratos y los regalos no son promesas; y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos.
Aprende a construir todos sus caminos en el hoy, porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes.
Y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad.

Y después de un tiempo uno aprende que si es demasiado, hasta el calor del sol quema.
Que hay que plantar su propio jardín y decorar su propia alma, en lugar de esperar a que alguien le traiga flores.
Y uno aprende que realmente puede aguantar, que uno realmente es fuerte, que uno vale, y con cada día, uno aprende.

Con el tiempo aprendes que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro, significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.

Con el tiempo comprendes que sólo quien es capaz de amarte con tus defectos, sin pretender cambiarte, puede brindarte toda la felicidad que deseas.

Con el tiempo te das cuenta de que si estás al lado de esa persona sólo por compañía a tu soledad, irremediablemente acabarás no deseando volver a verla.

Con el tiempo te das cuenta de que los amigos verdaderos valen mucho más que cualquier cantidad de dinero.

Con el tiempo entiendes que los verdaderos amigos son contados, y que el que no lucha por ellos tarde o temprano se verá rodeado sólo de amistades falsas.

Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en un momento de ira pueden seguir lastimando a quien heriste, durante toda la vida.

Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es sólo de almas grandes.

Con el tiempo comprendes que si has herido a un amigo duramente, muy probablemente la amistad jamás volverá a ser igual.

Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida con cada persona es irrepetible.

Con el tiempo te das cuenta de que el que humilla o desprecia a un ser humano tarde o temprano sufrirá las mismas
humillaciones o desprecios multiplicados al cuadrado.

Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas o forzarlas a que pasen ocasionará que al final no sean como esperabas.

Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro, sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante.

Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado, añorarás terriblemente a los que ayer estaban contigo y ahora se han marchado.

Con el tiempo aprenderás que intentar perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas, decir que quieres ser amigo, ante una tumba ya no tiene ningún sentido.

viernes, 25 de mayo de 2012

Nunca...


El niño saltaba entre los matojos, corría detrás de los insectos, rodaba por la colina, reía fuertemente y la miró.
Ella tenía unos ojos que miraban sin ver.
El niño se acerco despacio y la tiró de la manga.
Ella volvió a la realidad.
Aunque todavía quedaban en su mente restos de esos recuerdos.
De todas esas veces que había saltado entre los matojos, de todas esas veces que había corrido detrás de insectos, de todas esas veces que había rodado por la colina, de todas esas veces que había reído hasta quedarse sin respiración.
Y de todas esas veces que había mirado a la gente con la misma inocencia que la miraba ahora el niño.
Le cogió en brazos, sonrío, y dulcemente le susurro al oído algo que su madre la dijo años atrás, algo que antes no había entendido, pero que ahora, iluminaba su alma:
“Amor.
Corre, corre hasta que no te queden fuerzas.
Grita, grita hasta que se apague tu voz.
Ríe, ríe hasta que no puedas respirar.
Nunca dejes que nadie te quite lo que tienes ahora”

Hope There's Someone


miércoles, 23 de mayo de 2012

Hay mentes


Hay mentes que pueden gritar más alto que cualquier tumulto enfurecido.
Hay mentes que vuelan más alto que cualquier pájaro.
Hay mentes que llegan más lejos que cualquier avión.
Hay mentes que ven más allá que cualquier telescopio.
Hay mentes que brillan más que cualquier estrella.
Y hay mentes que apestan más que cualquier muerto.

lunes, 21 de mayo de 2012

Solitaria flor

Solitaria flor
que creces entre los trigales,
el Sol te da fuerzas para vivir cada día.
Pero en el instante en que te marchites
no habrá nadie para observarte.

domingo, 20 de mayo de 2012

Mi vida...




Mi vida poco a poco se va llenando
de esos días tristes, grises y opacos
que uno omite de su biografía.




jueves, 17 de mayo de 2012

Una tarde de verano


El Sol quemaba su frente.
Era una tarde calurosa de verano, miles de golondrinas sobrevolaban los cielos.
Caminaba despacio, un poco encorvado; la edad no perdona.
Pasó cerca de un parque, y allí, al lado del lago se sentó en un banco.

En su mano llevaba una bolsa, migas de pan esperaban ser esparcidas por el suelo.
Cerca de donde estaba unos jóvenes se besaban, y empezó a recordar.
Su mujer, su preciosa mujer, hacía años que lo había abandonado.
El cáncer se la había arrebatado.
Recordó esos tiempos en los que era un chaval, que podía correr libremente, esos tiempos en los que el mundo le daba la oportunidad de ser feliz.
No tenía hijos, no tenía familia, no tenía nada; solo sus recuerdos.
Ahora solo podía mirar el horizonte y esperar a que su hora llegara.
Y cansado de vivir, empezó a echar migas a los pájaros.
La bolsa rápidamente se vació.
En ese banco, miró sus manos.
Unas manos arrugadas.
Unas manos que habían pasado por muchos momentos felices, por muchos sacrificios.
Unas manos que habían trabajado de Sol a Sol para poder mantener a su familia.
Inspiró fuertemente, echo la cabeza hacía delante; y allí se quedo, mirando al suelo con unos ojos que ya no veían nada.
Unos ojos que habían muerto.