El príncipe viajó, hasta los confines de la tierra, en busca de su princesa. Y cuando llegó, a la lúgubre celda en la que ella estaba, solo pudo encontrar la más profunda oscuridad jamás hallada por un hombre.
Y allí se dejó caer, al frío suelo, envuelto en lágrimas.
Desde ahora esa celda, que se encontraba fuera de los límites de este mundo, sería su nueva vida, su nueva historia, su nuevo amor.

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